El ferrado es la unidad tradicional por excelencia del campo gallego. Aunque España adoptó el Sistema Métrico Decimal a mediados del siglo XIX, el ferrado sigue siendo la referencia cotidiana más utilizada por propietarios, agricultores, tratantes y en escrituras notariales de herencia y compraventa en toda la comunidad.
A diferencia del metro o la hectárea, el ferrado no mide lo mismo en toda Galicia: puede oscilar desde apenas 64 m² en municipios de las Rías Baixas como Soutomaior o Fornelos de Montes, hasta superar los 700 m² en comarcas de A Mariña lucense como Xove, O Valadouro o Cervo.
1. Medida de Semilla, no de Cinta
Originalmente, el ferrado era un cajón de madera usado para medir el volumen de grano necesario para sembrar una parcela. En suelos fértiles de vega se necesitaba menos extensión de tierra para esa cantidad de semilla, mientras que en terrenos pedregosos o de monte se requería mucha más superficie.
2. La Real Orden de 1852
Para poner fin a la disparidad comarcal, la Real Orden de 9 de diciembre de 1852 y la posterior publicación del Instituto Geográfico y Estadístico (1886) certificaron la equivalencia oficial de cada ayuntamiento frente al metro cuadrado. Estas son las tablas que recopila nuestro conversor.
Subdivisiones tradicionales de la tierra en Galicia
Además del ferrado, en las escrituras y documentos antiguos aparecen con frecuencia múltiplos y submúltiplos que se organizan de forma proporcional:
- Fanega: Equivale habitualmente a 4 ferrados (en algunas comarcas del sur de Ourense correspondía históricamente a 5 ferrados).
- Tega: Equivale a medio ferrado (1 ferrado = 2 tegas).
- Cunca: Es la doceava parte del ferrado (1 ferrado = 12 cuncas). Muy utilizada para pequeñas huertas o cierres de aldea.
- Cuartillo o Copelo: Es la 24ª parte de un ferrado (1 ferrado = 24 cuartillos). En la provincia de Ourense recibe a menudo el nombre de copelo.
- Estadal: La centésima parte de un ferrado (1 ferrado = 100 estadales).
- Ferrado métrico (500 m²): Convención moderna extendida con las concentraciones parcelarias del siglo XX, pero que carece de valor jurídico cuando las escrituras invocan la costumbre local histórica.
⚠️ Advertencia técnica sobre escrituras antiguas en ferrados
Si vas a comprar, heredar, vender o registrar una finca en Galicia descrita en ferrados, no asumas que multiplicar los ferrados por la tabla te dará la superficie exacta en el terreno. Antiguamente las mediciones se hacían con cuerdas, a pasos o por simple apreciación visual, sin corregir pendientes ni desniveles orográficos.
Cómo regularizar una finca medida en ferrados ante Catastro y Registro
Desde la aprobación de la Ley 13/2015, cualquier transmisión de finca, inmatriculación o subsanación de discrepancias exige aportar una Representación Gráfica Georreferenciada (GML) con coordenadas UTM reales obtenidas mediante instrumental topográfico GPS de precisión submétrica.
En Lindegal comprobamos la realidad física de tu parcela sobre el terreno, resolvemos los solapamientos con vecinos o Catastro y redactamos el informe técnico oficial para que tu propiedad quede inscrita de forma inatacable.